Las crisis personales

Nuestra vida emocional y personal no es una línea continua. Existen momentos puntuales que nos confrontan con verdaderas elecciones y decisiones en nuestro recorrido vital y que tienen la categoría de acontecimiento. Constituyen momentos de aparente detención pero que son necesarios y fundamentales para poder continuar adelante en el desarrollo personal. Son las crisis pesonales.

crisis-personalesEstas situaciones tienen lugar cuando se produce un choque entre nuestras expectativas y lo que constituyen nuestros verdaderos logros. Entre lo que pretendemos alcanzar y lo que verdaderamente alcanzamos.

La insatisfacción personal, que es el motor de nuestra realización personal, a veces alcanza niveles tan altos que no logramos entender qué es lo que verdaderamente nos orienta en la vida.

Es muy frecuente constatar que muchas de las crisis personales acontecen en determinados momentos de nuestra vida, estando profundamente vinculadas a la relación de pareja. La elección de la misma, consolidar dicha relación, la maternidad y la paternidad, la vida familiar, la relaciones sexuales, el declive sexual, el climaterio, etc., la manera en cómo afrontamos estos cambios vitales está íntimamente vinculada a los ideales que marca el discurso de la época que nos toca vivir.

Las crisis personales están profundamente vinculadas a la relación de pareja

La tiranía con que a veces se manifiestan estos ideales de una época son generadores de verdaderas crisis personales, crisis que se presentan bajo el modo de la ansiedad y la depresión. Entre ellos encontramos, por ejemplo, la competitividad, un valor de nuestra época que mal entendido es un factor de perturbación en el vínculo laboral.

Ideal de belleza

El ideal de belleza es otro de los elementos perturbadores actuales, afectándonos de un modo a veces dramático (especialmente en la población femenina), y por el cual nos sentimos esclavizados sin poder resistirnos a dejar de obedecer la pauta que dicho ideal nos marca.

Ideal de un yo fuerte

El ideal de un yo fuerte y autónomo encierra el germen de un individualismo que puede favorecer el aislamiento y la soledad, conformando un falso semblante de independencia.

Relaciones de pareja

Donde se constata hoy una verdadera crisis personal es a causa de las relaciones de pareja. Existe una verdadera revolución en la concepción del vínculo entre los hombres y las mujeres.

El lugar que las mujeres han ocupado en la historia de la relación amorosa ha evolucionado de una manera tal radical que repercute en el modo en que los hombres y las mujeres se perciben a ellos mismos.

La independencia laboral en la mujer y la posibilidad real de concebir un hijo a través de la ciencia -con independencia de la relación sexual-, son algunos de los factores culturales determinantes que dibujan una nuevo mapa en la relación hombre-mujer, desorientando inevitablemente al hombre de hoy y provocándole el autocuestionamiento sobre qué lugar ocupa en el vínculo con una mujer.

La experiencia extraída de las consultas actuales nos ilustra esta cuestión cuando comprobamos que hoy los hombres consultan al psicólogo tanto o más que las mujeres.

Las consultas al psicólogo de los hombres han igualado a las de las mujeres.

Esta inmersión en la dimensión de lo íntimo, que parecía ser algo inherente a las mujeres, ha alcanzado a los hombres que ya no dudan en plantear sus inquietudes, su desesperanza, y su desorientación. Podemos considerar esta apertura como un signo claro de que el hombre esta dejando atrás ese mito que siempre lo ha acompañado de ser fuerte porque sí.

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