Terapia de Adolescentes

adolescentesAdolescentes y alteraciones en la conducta

El malestar del joven adolescente se manifiesta, se hace presente, en conductas que, normalmente, provocan desestabilizaciones en la convivencia familiar. Por ello, es por la vía de los padres, habitual que se produzca una consulta al psicólogo o al psiquiatra.

Es poco frecuente, pero cada vez menos excepcional, que sea el propio adolescente quien quiera solicitar una consulta.

La adolescencia es una experiencia de duelo, de vacío, de separación. Un tránsito decisivo donde el sujeto se juega sus cartas. En la niñez, lo real en juego de la vida lo han jugado los padres por él.
Sin embargo, en esta etapa de la vida lo que venia dado y establecido se quiebra , y el joven se ve necesitado de crear otras ficciones del Otro que le permitan sostenerse.

El adolescente esta concernido a separarse de lo que ha sido como niño alienado al discurso del Otro- los padres, sobre todo la madre.

En este momento de pérdida, porque irremediablemente se separa del otro ( del amor) se instala la nostalgia de lo que ya no le sirve y lo nuevo que surge en él, que generan dos sentimientos cruciales: la extrañeza y lo insoportable. Ese insoportable que él no controla le hace ser insoportable para Otro.

La angustia, que es el afecto que se estrena por vez primera en la vida del adolescente, es la causa del sentimiento de verguenza de sí mismo, del origen de las fobias ( inhibiciones, aislamiento) y el motor de las conductas de riesgo.

Los problemas psicológicos en el adolescente

Tienen otra temporalidad que la de la simple madurez de la pubertad.

  1. Construcción de una nueva imagen, su imagen sostenida por el deseo materno, que ha confeccionado su cuerpo, emerge como una reconstrucción pictórica, apareciendo fenómenos de fragmentación transitorios. Es en este tiempo donde el adolescente percibe las modificaciones de su cuerpo como otro cuerpo, con extrañeza y vergüenza.
  2. Abandono o pérdida del lugar que ocupó en el deseo de los padres para poner en valor si eso le sirve o no para ir hacia una nueva elección del objeto de amor
  3. Encuentro con el deseo sexual: esto implica una operación de anudamiento entre la satisfacción y las nuevas identificaciones, que es singular para cada sujeto.

La sexualidad es un real traumático , porque no hay un saber en el inconsciente que diga qué hacer con el otro sexo, porque los seres hablantes no venimos con una formula programada de la relación entre los sexos.

De ahí, que el vacío de este saber sea el factor de riesgo por excelencia en la adolescencia porque empuja o precipita al sujeto a encontrar salidas, pudiendo aparecer los síntomas o las adicciones o la enfermedad como respuestas a este no saber qué hacer.

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